
Estoy aquí centado, un archivillano del romance,
pensando en vos. Sabés, lamento
haberte causado dolor, pero no podía hacer nada
para evitarlo porque necesito ser libre.
Tal vez todo huviera sido diferente
si te hubieras quedado sentada a la mesa
o me huvieras pedido que saliera con vos
a mirar la luna, en vez de levantarte
y dejarme solo con ella.