Detesto esas noches en las que el insomnio se hace presente para brindarme su desagradable compañía... es evidente que algo me pasa, ya que no aparece por casualidad.
Cada ves que un pensamiento ronda por mi mente perturbando mi sueño, hace su entrada triunfal en la oscura habitación.
Remuevo mi mente tratando de poder echarlo de donde nadie lo invito.
Finalmente le gana el sueño, pero yo no, despojándolo de mi cuarto y poniendo ese molesto pensamiento con los demás en un recoveco de las polvorientas y desoladas repisas de mi subconsciente.
sábado, 7 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario